HOMENAJE A MIS ANTEPASADOS

miércoles, 28 de agosto de 2013

Mestizos.

En estos días he estado vacacionando con la familia en el oriente de Venezuela. Para mi hija menor resulta extraño ver personas de piel más oscura que el promedio de quienes vivimos en los Andes, en parte por el fuerte sol de estas tierras costeras,  en parte por la herencia africana. De vez en cuando se hace algún comentario sobre el color de la piel o las facciones de las personas. 

Mi hija a manera de recriminación en algún momento me señaló de racista. Le respondí que siendo latinoamericanos no podemos ser racistas, en nuestros genes está presente a mucho orgullo la herencia de los indios y los africanos al igual que la de los españoles. Si pretendemos ser totalmente blancos, cosa que es muy difícil en estas tierras, nuestra cultura es mestiza. Cuando escuchamos un ritmo africano, sea en una salsa o en unos tambores o para los que presumen de más sofisticados en un rock latino al estilo de Santana, nuestra sangre se calienta y comenzamos a seguir el ritmo.

Por eso, aunque haya quien lo niegue, aunque seamos hijos de algún inmigrante casado con una europea de pura sangre  y aunque en nuestros genes solo pueda rastreares sangra proveniente del viejo continente, somos mestizos culturalmente. Nos encanta una arepa, comemos casabe, tajadas de plátano maduro, bailamos joropos y cantamos boleros, y aunque seamos cristianos hemos escuchado de los milagros  alguna deidad indígena o  del culto de los santos africanos, de la regla lucumí, del mayombe y del candomblé.