HOMENAJE A MIS ANTEPASADOS

domingo, 9 de junio de 2013

La huella de Doña Amanda Giraldo de Restrepo


Las puertas y las ventanas se abren cuando menos lo esperamos, unas para mostrarnos caminos, otras para dejar entrar la luz, repentinamente  estamos en un laberinto o en un desierto, como aquellos reyes del cuento de Borges, pera de pronto nos vemos iluminados y prestos a contar lo que por un buen tiempo habíamos guardado.

Hace ya casi un año vivimos la experiencia de la partida de nuestra madre, estoy seguro que para ella se abrió una puerta hacia un mundo de luz, así me lo hizo saber emocionada en su lecho de muerte: " - Hijo, veo el túnel del universo." Luego no pude volver a entender lo que decía en forma delirante, pero imposible de descifrar.

En el año 28 en  Pereira, que imagino era un pequeño pueblo de lo que hoy llaman en Colombia el eje cafetero nació Doña Amanda, vivió allí su infancia y su juventud al lado de Mamá Ana y Papa Toño, sus padres y doce hermanos y hermanas, contaba historias de una vida cómoda, educada en colegio de monjas, veraneaba en las fincas de la familia y disfrutaba de los paseos en los autos de su padre y sus hermanos, los primeros que se vieron por esas tierras, hablaba de los grandes bailes de la cosecha y de  matrimonios suntuosos,  un viaje a Nueva York y mil anécdotas de juventud.

Casi cuarenta años de matrimonio con mi padre, quien se le adelantó después de ver nacer el nuevo milenio, en los años cincuenta nacimos mi hermano Eduardo y yo, con sólo diez meses de diferencia, en esos tiempos se fueron a vivir a una finca en La Union, Valle y luego a Tuluá, la tierra que me vio nacer, allí comenzó un peregrinaje que nos llevó a la cercana Buga La Grande, en el campamento de Nestlé, luego a Cali, Guanare en Venezuela, Caracas y finalmente a San Cristóbal donde vivieron los años dorados cultivando flores  y grandes amistades, allí nos casamos sus hijos y nacieron sus nietos José Alejandro, Amandita, Juan Cristóbal, Mariana y María Camila, llegó a conocer a su bisnieto Cristóbal, hijo de Amandita y supo de otra bisnieta, Victoria del Carmen,   nacida en Brasil, hermana de Cristóbal.

Pudo conocer buena parte del mundo, Junto a su entrañable amiga Betty de Matos recorrió Europa en un viaje de turismo que recordaría por siempre. Mamá Amanda le llaman aun nuestros grandes amigos, eso se lo ganó dándoles su cariño.

Su vida en la tierra fue plena y fructífera, vivió momentos difíciles, como todas las personas, traspasó la puerta hacia el otro mundo hace casi un año, entró al túnel del universo sumando su energía a la del cosmos en un plano misterioso para nosotros.