HOMENAJE A MIS ANTEPASADOS

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viernes, 13 de marzo de 2009

Mitos.

Hemos tratado que todos los trabajos que se publican en este blog sean serios y con fundamentos reales, dejando poco espacio a la especulación; Sin embargo, en este artículo incluiremos algunos elementos que tienen base en mitos y creencias que chocan con la realidad y que obviamente deben ser tomadas como lo que son: invenciones de la imaginación de nuestros antepasados para exaltar sus orígenes.

Ya hemos reseñado anteriormente el hecho que aparece ampliamente reseñado en las genealógias de buena parte de los colombianos y ecuatorianos que les colocan en descendencia directa con la dinastía de los Incas, al ser ella hija del Inca Huayna Capac XI quien es, según la tradición oral, descendiete directo de Manco Capac y Mama Ocllo quienes eran hijos del sol y nacieron de la espuma del Lago Titicaca con la misión de fundar el imperio Inca.

Los historiadores y arqueólogos han encontrado pruebas que dan fe de la existencia de Manco Capac, así que si nos remontamos al mito serian descendientes directos del sol todos los descendientes de Francisca de Coya, es decir las familias Henao, Sandoval, Giraldo, Echeverri y muchas otras mas de las que poblaron las regiones de Antioquia, Caldas y el Valle del Cauca.

Por otra parte, si como ser descendientes del sol no fuera suficiente, si nos remontamos a la teoría mantenida en la famosa novela el Código Davinci, nos podríamos encontrar con que muchos de nosotros resultaríamos ser portadores de la sangre de Jesús de Nazaret al ser descendientes de los Carolingios y Estos de los Merovingios. Según la historia, que negamos por nuestra convicción cristiana, Jesús tuvo descendencia con María Magdalena y esta descendencia dio origen a la Dinastía Merovingia.

El parentesco con los Carolingios viene a las familias antioqueñas a través del apellido Estrada que desciende directamente de los Duques de Estrada, cuyo origen se remonta a la casa de Heristal, a la cual perteneció Pipino de Heristal, miembro de la Dinastía Carolingia.

Hoy día la nobleza ha sido desplazada por la democracia, todos somos iguales ante la Ley y ante Dios. Poca importancia práctica tienen los títulos nobiliarios; Sin embargo, es bueno conocer los orígenes de los grupos familiares, los mitos y las leyendas solo son una forma de ensalzar a los antepasados.

sábado, 7 de junio de 2008

La casa de Estrada y la herencia de los Vieira.


De mi bisabuela Doña Matilde López Estrada cuenta mi madre que vivía orgullosa de “sus pergaminos”, es decir de su origen noble. Ella recitaba un verso que está inscrito en el escudo de armas de su familia y que es el lema de los Estrada: “Soy la casa de Estrada, fundada en este peñasco, mas antigua en la montaña que Velasco y al Rey no debo nada”; Con lo cual denotaban que no avían comprado sus títulos, sino que los tenían por su herencia noble.

Revisando la genealogía de los Estrada encontramos que llegaron a Medellín en el siglo XVIII, posteriormente la rama de la cual desciende mi bisabuela se radicó en lo que hoy se conoce como el viejo Caldas.


Curiosa resulta esta rama de la genealogía de los Arango, mi abuela Ana Arango era hija de Nacianceno Arango Gaviria hijo de Ana Gregoria Gaviria Vieira, quien a su vez era nieta de Bernardo Vieira, un portugués que llegó a Colombia a mediados de los 1.700, este señor decía ser hijo de Carlos III, Rey de España. Carlos III de Borbón nació en 1716, fue Rey de Nápoles y Sicilia entre 1.734 y 1759, y de España entre 1.759 hasta su muerte en 1.788.

La historia no da cuenta de que Carlos III hubiese desposado a alguna dama portuguesa; Sin embargo, en la corte de su hermano Fernando VII hubo un pintor de nombre Vieira Lusitano, quien probablemente vivía con su hermana, una bella dama de quien se conoce una extraordinario retrato que es parte de la obra de Vieira, de allí pudo venir el nexo de los Vieira paisas con el Rey esapñol.

Estas historias, que refrescamos mas por divertimento que por otra cosa, fueron escuchadas por mi hijo Juan Cristóbal, quien al escucharlas preguntó:”-¿Y si todo eso es verdad, por qué estamos aquí y no en un palacio en Europa?” Buena pregunta para un niño de once años.



En la foto de izquera a dercha Carmelita Arango, Matilde López de Arango, Ana Arango, mi abuela, y Matilde Arango.